Organizaciones piden a Meta suspender reconocimiento facial en gafas inteligentes por riesgos a la privacidad

Redacción.– Un grupo de 75 organizaciones de derechos civiles solicitó a Meta suspender la implementación de tecnologías de reconocimiento facial en sus gafas inteligentes Ray-Ban y Oakley, al considerar que representan una amenaza para la privacidad y los derechos fundamentales, especialmente de poblaciones vulnerables.

En una carta dirigida a la empresa, las entidades advierten que la función, conocida internamente como “Name Tag”, permitiría identificar personas sin su conocimiento ni consentimiento, lo que podría marcar un precedente negativo en el uso de tecnologías de consumo.
Las organizaciones argumentan que este tipo de herramientas facilitaría la obtención de información personal en tiempo real. Como referencia, citan un estudio realizado en 2024 por la Universidad de Harvard, en el que estudiantes lograron, mediante gafas con reconocimiento facial, acceder a datos como nombres, direcciones, perfiles en redes sociales y vínculos familiares desde espacios públicos.
Según el documento, estas capacidades incrementan el riesgo para personas expuestas a situaciones de acoso, discriminación o violencia, ya que podrían ser identificadas sin previo aviso en entornos cotidianos.
Los firmantes consideran insuficientes las medidas planteadas por Meta, como limitar el reconocimiento a usuarios de sus plataformas o cuentas públicas, y sostienen que este tipo de tecnología no puede mitigarse únicamente con ajustes de diseño o mecanismos de exclusión voluntaria.
La petición también incluye la eliminación de cualquier función de reconocimiento facial en todos los dispositivos “wearables” de la empresa, tanto actuales como futuros.
Asimismo, las organizaciones solicitaron a Meta transparentar cualquier caso en el que sus dispositivos hayan sido utilizados en situaciones de acoso, hostigamiento o violencia, así como revelar posibles colaboraciones con organismos de seguridad de Estados Unidos en el uso de estas tecnologías.
En su conclusión, el grupo advirtió que la adopción de estas herramientas podría tener consecuencias irreversibles para la seguridad, la libertad y los derechos civiles de las personas.

















