Trump confirma ataque conjunto con Israel en Irán mientras caen altos mandos de la Guardia Revolucionaria

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Washington y Jerusalén. Israel y Estados Unidos lanzaron este sábado 28 de febrero una operación coordinada contra objetivos militares y de seguridad en Irán, en una escalada que fuentes citadas por Reuters y recogidas por The Jerusalem Post describen como un golpe dirigido a la cúpula del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y a funcionarios políticos del régimen.

De acuerdo con un informante iraní cercano al establishment, los ataques habrían causado la muerte de varios mandos de alto rango de la Guardia Revolucionaria y de responsables políticos, aunque no se publicaron nombres en las primeras horas. Medios estatales iraníes reportaron explosiones en Teherán y en otras ciudades, mientras autoridades ordenaban a residentes permanecer en lugares protegidos y se registraban bloqueos de seguridad en zonas donde se ubican oficinas del líder supremo Ali Jamenei, del presidente Masoud Pezeshkian y del Parlamento.

 

La misma cobertura señala que Jamenei fue trasladado a una ubicación considerada segura, y que Irán cerró su espacio aéreo tras reportes de impactos y explosiones. También se informó de ataques contra infraestructura vinculada a la inteligencia de la Guardia Revolucionaria. Un funcionario estadounidense dijo a Reuters que las acciones de Washington estaban en marcha y que se ejecutaban por aire y mar, mientras un reporte adicional apuntó a coordinación previa entre ambas fuerzas.

El presidente Donald Trump confirmó públicamente la operación y afirmó que el objetivo era desmantelar capacidades militares iraníes. En su mensaje, advirtió a la Guardia Revolucionaria que deponga las armas o enfrente consecuencias letales. La Casa Blanca enmarcó la ofensiva como parte de una campaña para eliminar amenazas consideradas inminentes para Estados Unidos, según el texto difundido por AP.

En Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró que el propósito es crear condiciones para un cambio de poder en Teherán y “terminar” con el régimen de los ayatolás, en una formulación que eleva el costo político y militar del conflicto. La Fuerza de Defensa de Israel presentó la operación como una ofensiva destinada a degradar capacidades del régimen, incluyendo objetivos militares en el oeste del país, y emitió advertencias para que civiles iraníes se alejen de instalaciones militares y fábricas de armamento.

El escenario regional se tensó en paralelo. La cobertura reportó alertas y medidas de protección en países del Golfo, además de señales de preparación iraní para una respuesta de gran escala. Sirenas sonaron en distintas zonas de Israel ante detección de lanzamientos de misiles, mientras persistían versiones cruzadas sobre el origen de algunos proyectiles.

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