Abinader juramenta Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria para fortalecer atención en cárceles

Santo Domingo, RD. El presidente Luis Abinader juramentó este miércoles el Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria, una iniciativa orientada a fortalecer la atención psicológica y emocional dentro del sistema penitenciario nacional.

El acto se llevó a cabo en el Palacio Nacional como parte de las actividades de la Semana por la Salud Mental Penitenciaria, que se desarrolla del 2 al 7 de junio y reúne a autoridades gubernamentales, especialistas nacionales e internacionales y organizaciones vinculadas a la salud mental y la rehabilitación social.
De acuerdo con las autoridades, el proyecto busca beneficiar tanto a las personas privadas de libertad como al personal penitenciario y sus familias, mediante la implementación de programas enfocados en el bienestar emocional y psicológico.
El comité estará integrado por representantes de instituciones del sector salud y organizaciones especializadas, con la misión de promover investigaciones, fomentar la cooperación interinstitucional y desarrollar estrategias que contribuyan al fortalecimiento de la salud mental dentro de los centros de reclusión del país.
Durante su intervención, el presidente Abinader destacó la importancia de incorporar políticas de salud mental en el sistema penitenciario y señaló que la República Dominicana se encuentra entre los primeros países de la región en impulsar una estructura especializada en esta área.
Asimismo, anunció la habilitación de nuevos espacios destinados a la atención de la salud mental en diversos centros penitenciarios del territorio nacional.
Las actividades programadas durante la semana incluyen encuentros académicos, paneles especializados, visitas a recintos penitenciarios y la firma de acuerdos de cooperación institucional, con el propósito de promover una visión integral, científica y humana sobre la salud mental en el contexto penitenciario.
Las autoridades consideran que esta iniciativa representa un paso importante para fortalecer los procesos de rehabilitación y reinserción social, mediante una atención más amplia a los factores emocionales y psicológicos que inciden en la población penitenciaria.
















